En la sociedad actual, aunque se ha avanzado mucho todavía podemos percibir carencias en cultura preventiva, puesto que, en muchas empresas y organizaciones, una emergencia es considerada como un elemento “extraño” a la actividad propia de la empresarial entendiéndose, de forma errónea, que corresponde a los servicios de emergencias oficiales, pero…
¿Qué ocurre entre el inicio de la emergencia y la llegada de los servicios externos y si esta mi empresa preparada ante una emergencia?
Según la Prevención de Riesgos Laborales se determinan los principios de la acción preventiva indicando que el empresario deberá, entre otros:
- Evitar los riesgos.
- Evaluar los riesgos que no se puedan evitar.
- Combatir los riesgos en su origen.
- Tener en cuenta la evolución de la técnica.
- Planificar la prevención, buscando un conjunto coherente que integre en ella la técnica, la organización del trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales en el trabajo.
- Dar las debidas instrucciones a los trabajadores.
La adopción de medidas de se configura como una obligación específica para que este la empresa preparada ante una emergencia, inherente a todos los empresarios respecto de sus centros de trabajo, cualquiera que sea su actividad y/o su nivel de riesgo.
“El empresario, teniendo en cuenta el tamaño y la actividad de la empresa, así como la posible presencia de personas ajenas a la misma, deberá analizar las posibles situaciones de emergencia y adoptar las medidas necesarias en materia de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación de los trabajadores, designando para ello al personal encargado de poner en práctica estas medidas y comprobando periódicamente, en su caso, su correcto funcionamiento. El citado personal deberá poseer la formación necesaria, ser suficiente en número y disponer del material adecuado, en función de las circunstancias antes señaladas”
Por lo tanto, todo el empresario está obligado a:
- Analizar las posibles situaciones de emergencia a las que puede estar sometido el lugar de trabajo/edificio.
- Adoptar las medidas necesarias, en virtud del análisis anterior, en, como mínimo, sobre los siguientes aspectos:
- Primeros auxilios.
- Lucha contra incendios.
- Evacuación de los trabajadores.
- Designar al personal encargado de poner en marcha estas medidas. El número de trabajadores será suficiente en número considerando la naturaleza del centro y dispondrá del material adecuado.
- Comprobar periódicamente el correcto funcionamiento. Esta verificación se puede realizar mediante la realización de inspecciones de seguridad, exámenes rutinarios o simulacros de emergencia.
- Formar de forma adecuada y suficiente de los aspectos necesarios para garantizar la efectividad de las medidas propuestas.
- Organizar las relaciones necesarias con servicios externos en materia de primeros auxilios, asistencia médica de urgencia, salvamento y lucha contra incendios, garantizando la rapidez y eficacia de las mismas.
En resumen, para una respuesta eficaz a una eventual situación de emergencia en el centro de trabajo, el empresario deberá considerar los siguientes elementos:
- Elaborar un documento escrito donde un técnico competente debe hacer un examen pormenorizado de las eventuales situaciones de emergencia específicas del centro de trabajo.
- Implementar las medidas necesarias vinculadas a una posible emergencia (botiquines, extintores, bocas de incendio equipadas, sistemas de detección de incendios, cartelería de evacuación, escaleras seguras, puertas de emergencia…) para asegurar la validez de las medidas adoptadas.
- En consonancia con lo advertido en el punto anterior, se determinarán los medios humanos nombrando, informando y formando a los trabajadores necesarios.
- Coordinar con las ayudas externas para poder garantizar la eficacia de las medidas protocolizadas
- Comprobar de forma periódica la eficacia del conjunto de sistemas diseñados e implantados mediante la realización de una auditoría del proceso o la realización de un simulacro de emergencia donde también se puede coordinar la asistencia de los medios externos.
Simulacro de emergencia
Otro concepto a concretar es el SIMULACRO DE EMERGENCIA: Simulación de una situación de emergencia, recreando las dificultades reales, que permite verificar la adecuación del Plan de Autoprotección o de las Medidas de Emergencia. De esta forma se puede verificar las actuaciones de evacuación, lucha contra el fuego, tiempos y protocolos de trabajo. Se debe realizar con la periodicidad que estime conveniente la empresa pero, en todo caso, debería respetar las siguientes fases:
- Formación e información.
- Preparación y planificación.
- Ejecución.
- Evaluación y valoración interna.
- Elaboración del acta.
Con los datos indicados cabe preguntarse y reflexionar ¿Estamos haciendo todo lo posible para evitar una emergencia o minimizar sus daños?









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