¿Está mi empresa preparada ante una emergencia?

empresa preparada ante una emergencia

En la sociedad actual, aunque se ha avanzado mucho todavía podemos percibir carencias en cultura preventiva, puesto que, en muchas empresas y organizaciones, una emergencia es considerada como un elemento “extraño” a la actividad propia de la empresarial entendiéndose, de forma errónea, que corresponde a los servicios de emergencias oficiales, pero…

            ¿Qué ocurre entre el inicio de la emergencia y la llegada de los servicios externos y si esta mi empresa preparada ante una emergencia?

Según la Prevención de Riesgos Laborales se determinan los principios de la acción preventiva indicando que el empresario deberá, entre otros:

  1. Evitar los riesgos.
  2. Evaluar los riesgos que no se puedan evitar.
  3. Combatir los riesgos en su origen.
  4. Tener en cuenta la evolución de la técnica.
  5. Planificar la prevención, buscando un conjunto coherente que integre en ella la técnica, la organización del trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales en el trabajo.
  6. Dar las debidas instrucciones a los trabajadores.

La adopción de medidas de se configura como una obligación específica para que este la empresa preparada ante una emergencia, inherente a todos los empresarios respecto de sus centros de trabajo, cualquiera que sea su actividad y/o su nivel de riesgo.

 

El empresario, teniendo en cuenta el tamaño y la actividad de la empresa, así como la posible presencia de personas ajenas a la misma, deberá analizar las posibles situaciones de emergencia y adoptar las medidas necesarias en materia de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación de los trabajadores, designando para ello al personal encargado de poner en práctica estas medidas y comprobando periódicamente, en su caso, su correcto funcionamiento. El citado personal deberá poseer la formación necesaria, ser suficiente en número y disponer del material adecuado, en función de las circunstancias antes señaladas”

Por lo tanto, todo el empresario está obligado a:

  • Analizar las posibles situaciones de emergencia a las que puede estar sometido el lugar de trabajo/edificio.
  • Adoptar las medidas necesarias, en virtud del análisis anterior, en, como mínimo, sobre los siguientes aspectos:
    • Primeros auxilios.
    • Lucha contra incendios.
    • Evacuación de los trabajadores.
  • Designar al personal encargado de poner en marcha estas medidas. El número de trabajadores será suficiente en número considerando la naturaleza del centro y dispondrá del material adecuado.
  • Comprobar periódicamente el correcto funcionamiento. Esta verificación se puede realizar mediante la realización de inspecciones de seguridad, exámenes rutinarios o simulacros de emergencia.
  • Formar de forma adecuada y suficiente de los aspectos necesarios para garantizar la efectividad de las medidas propuestas.
  • Organizar las relaciones necesarias con servicios externos en materia de primeros auxilios, asistencia médica de urgencia, salvamento y lucha contra incendios, garantizando la rapidez y eficacia de las mismas.

             En resumen, para una respuesta eficaz a una eventual situación de emergencia en el centro de trabajo, el empresario deberá considerar los siguientes elementos:

  • Elaborar un documento escrito donde un técnico competente debe hacer un examen pormenorizado de las eventuales situaciones de emergencia específicas del centro de trabajo.
  • Implementar las medidas necesarias vinculadas a una posible emergencia (botiquines, extintores, bocas de incendio equipadas, sistemas de detección de incendios, cartelería de evacuación, escaleras seguras, puertas de emergencia…) para asegurar la validez de las medidas adoptadas.
  • En consonancia con lo advertido en el punto anterior, se determinarán los medios humanos nombrando, informando y formando a los trabajadores necesarios.
  • Coordinar con las ayudas externas para poder garantizar la eficacia de las medidas protocolizadas
  • Comprobar de forma periódica la eficacia del conjunto de sistemas diseñados e implantados mediante la realización de una auditoría del proceso o la realización de un simulacro de emergencia donde también se puede coordinar la asistencia de los medios externos.

Simulacro de emergencia

Otro concepto a concretar es el SIMULACRO DE EMERGENCIA: Simulación de una situación de emergencia, recreando las dificultades reales, que permite verificar la adecuación del Plan de Autoprotección o de las Medidas de Emergencia. De esta forma se puede verificar las actuaciones de evacuación, lucha contra el fuego, tiempos y protocolos de trabajo. Se debe realizar con la periodicidad que estime conveniente la empresa pero, en todo caso, debería respetar las siguientes fases:

  • Formación e información.
  • Preparación y planificación.
  • Ejecución.
  • Evaluación y valoración interna.
  • Elaboración del acta.

Con los datos indicados cabe preguntarse y reflexionar ¿Estamos haciendo todo lo posible para evitar una emergencia o minimizar sus daños?

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